Llueve. Sostengo la taza de café caliente mientras miro a través de una ventana empañada a unos niños corriendo felices, a lo mejor te acuerdas de cuando nosotros huíamos de nuestros padres. Sabes... hoy es primero de Abril, hace exactamente dos años también llovía, pero en ese tiempo era yo quien estaba allá afuera, tendido en el suelo ahogándome con mi propia sangre. Te extraño... Pero dicen que los ángeles no se quedan mucho tiempo en la tierra, lamento no poder haberme despedido, pero el mundo gira demasiado rápido. Suspiro. Sigo recordándote... Me has visto morir mil veces y todas ellas volví a nacer. Aún conservo tu mirada en mi memoria, desde que te conocí supe que sería esclavo de tus ojos... Y aquí me tienes, escribiendo palabras que nunca vas a leer. Me hace feliz saber que siempre serás mía en Abril, y que la lluvia nunca se olvida de lavar mis penas.
S.
viernes, 2 de abril de 2010
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1 comentario:
Me asombra cómo escribes querido padawan... dentro de unos años serás el nuevo Verlaine..?
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