viernes, 22 de enero de 2010

Esta noche.

Otra de esas noches en las que al final me encuentro con algo que me pone a dar vueltas por la cama de mi cabeza.

Alimento algo que se que no tiene razón de ser, algo que está mejor 40 pies bajo tierra. Hace falta repetir la misma rutina, repetir las mismas frases, sentir las mismas dudas y caer en los mismos agujeros para darnos cuenta que al igual que este planeta, nos la pasamos dando vueltas y vueltas. En breve vuelvo a las mismas costumbres de siempre, esperando un cambio que se que depende de mi... Mientras todo a mi alrededor sigue su curso. Y es que sabemos que algo anda mal pero no podemos ni siquiera tratar de arreglarlo.

Se suponía que iba a ser fácil. Y que el tiempo se encargaría de todo. Vemos que no es así, ni lo será.

Au revoir.

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